Actualizado: 30/06/26
Contratar bien no es solo elegir al candidato adecuado: también es elegir el tipo de contrato adecuado. En España, el marco laboral ofrece distintas modalidades contractuales y un abanico de bonificaciones en la cotización a la Seguridad Social que, bien aprovechadas, pueden suponer un ahorro significativo para la empresa sin renunciar a la estabilidad ni a la seguridad jurídica.
El problema es que muchas pymes y autónomos desconocen estas ayudas, o las descartan por considerar que el proceso es demasiado complejo. El resultado es que se dejan sobre la mesa bonificaciones a las que tendrían derecho simplemente por el perfil de la persona contratada. Veamos cómo optimizar la contratación combinando el tipo de contrato correcto con las bonificaciones disponibles.
El punto de partida: la reforma laboral y los contratos actuales
Desde la reforma laboral de 2022, el contrato indefinido es la modalidad general y prioritaria en las relaciones laborales en España. El contrato temporal quedó limitado a dos causas concretas: circunstancias de la producción y sustitución de persona trabajadora, ambas con plazos y justificaciones estrictas. A esto se suma el contrato fijo discontinuo, pensado para actividades estacionales o intermitentes, que combina la estabilidad del indefinido con la flexibilidad de prestar servicio solo en determinados periodos.
Esta reorganización implica que, hoy en día, optimizar la contratación pasa menos por elegir entre temporal o indefinido —porque las opciones de temporalidad están muy acotadas— y más por aprovechar correctamente las bonificaciones asociadas a cada perfil y modalidad contractual.
Qué son las bonificaciones a la contratación
Las bonificaciones son reducciones en las cuotas empresariales a la Seguridad Social que el Estado aplica para incentivar la contratación de determinados colectivos o en determinadas condiciones. No reducen el salario del trabajador ni alteran sus derechos laborales: el ahorro recae directamente sobre el coste que asume la empresa.
Estas bonificaciones pueden aplicarse de forma automática en algunos casos, pero en la mayoría es necesario que la empresa las solicite expresamente al formalizar el contrato, indicando el código de bonificación correspondiente en el alta del trabajador.
Principales bonificaciones disponibles
Contratación de jóvenes
Existen bonificaciones específicas para la contratación indefinida de jóvenes inscritos como demandantes de empleo, especialmente relevantes en sectores con dificultad para encontrar talento joven cualificado. El importe y la duración de la bonificación varían según la edad y la situación previa del candidato.
Contratación de personas con discapacidad
La contratación de personas con discapacidad reconocida cuenta con algunas de las bonificaciones más elevadas del sistema, junto con ayudas adicionales para la adaptación de puestos de trabajo. Estas bonificaciones se mantienen durante toda la vigencia del contrato indefinido, lo que las convierte en una opción especialmente interesante a largo plazo.
Mujeres en sectores con baja representación femenina
Se contemplan bonificaciones para la contratación de mujeres en ocupaciones donde están subrepresentadas, como parte de las políticas de fomento de la igualdad en el mercado laboral.
Mayores de 45 o 52 años
La contratación de personas desempleadas de larga duración o mayores de determinada edad también cuenta con incentivos, orientados a facilitar su reincorporación al mercado laboral.
Transformación de contratos temporales en indefinidos
En determinados supuestos, convertir un contrato temporal o formativo en indefinido genera derecho a bonificación, premiando a las empresas que consolidan el empleo en lugar de encadenar contratos de corta duración.
Contrato fijo discontinuo
Aunque no siempre lleva aparejada una bonificación específica, el contrato fijo discontinuo permite optimizar costes en actividades estacionales al evitar el pago de cotizaciones durante los periodos de inactividad, manteniendo al mismo tiempo la antigüedad y los derechos del trabajador.
Cómo elegir la combinación adecuada
Optimizar la contratación no consiste en perseguir la bonificación más alta, sino en encontrar el equilibrio entre las necesidades reales del puesto, el perfil del candidato y las ayudas a las que la empresa puede acogerse. Antes de formalizar una contratación, conviene hacerse algunas preguntas:
¿El puesto responde a una necesidad estable o a un pico de actividad puntual? ¿El perfil del candidato encaja en alguno de los colectivos bonificados? ¿Existen bonificaciones autonómicas o sectoriales adicionales a las estatales que puedan combinarse? ¿La empresa cumple los requisitos para mantener la bonificación durante todo el periodo exigido, como no haber realizado despidos improcedentes recientes en el mismo puesto?
Responder a estas preguntas con antelación evita errores que pueden derivar en la pérdida de la bonificación, o incluso en sanciones si se solicita una ayuda sin cumplir los requisitos.
Errores habituales que hacen perder bonificaciones
Uno de los errores más frecuentes es no indicar el código de bonificación correcto en el momento del alta, lo que impide aplicarla de forma retroactiva en muchos casos. También es habitual incumplir el periodo mínimo de mantenimiento del contrato, ya que la mayoría de bonificaciones exigen conservar al trabajador, o reponer la plantilla, durante un tiempo determinado para no tener que devolver el importe bonificado.
Otro fallo común es desconocer la incompatibilidad entre determinadas bonificaciones, ya que no siempre es posible acumular varias ayudas sobre el mismo contrato. Por último, muchas empresas no revisan periódicamente las novedades normativas, perdiendo la oportunidad de beneficiarse de nuevas bonificaciones introducidas cada año.
Conclusion
Una buena estrategia de contratación no termina en el proceso de selección: continúa en la elección del contrato y en el aprovechamiento de las bonificaciones disponibles. Conocer a fondo el marco normativo, revisar los requisitos de cada ayuda y planificar la contratación con tiempo permite a las empresas reducir costes de forma legal y sostenida, sin renunciar a la calidad ni a la estabilidad del equipo.
Dada la complejidad y los cambios frecuentes en esta materia, contar con asesoramiento laboral especializado marca la diferencia entre dejar pasar oportunidades de ahorro o convertir cada contratación en una decisión estratégica para la empresa.
En Lever ayudamos a empresas y autónomos a elegir el contrato más adecuado en cada situación y a gestionar las bonificaciones a las que tienen derecho. Si quieres optimizar tu próxima contratación, ponte en contacto con nuestro equipo de asesoría laboral.
