El despido de un empleado es una situación incómoda tanto para el afectado como para la empresa que lo lleva a cabo. Sin embargo, existe una alternativa para que la relación entre empleado y empleador no se vea afectada negativamente en estos casos: el outplacement empresarial.
Aunque no todas las empresas ofrecen este servicio, lo cierto es que el outplacement puede ayudar a reducir las tensiones entre los empleados despedidos y la empresa, y al mismo tiempo mejora la reputación de esta, que demuestra un interés genuino por el bienestar de sus antiguos trabajadores.
Pero ¿qué es el outplacement empresarial y, si estás ante un despido inminente, cómo puede ayudarte?
¿Qué es el outplacement empresarial?
El outplacement es un servicio de recolocación que la empresa ofrece a los trabajadores despedidos, normalmente a través de una consultora especializada, con el objetivo de ayudarles a encontrar un nuevo empleo. Suele ofrecerse como complemento a la indemnización, nunca en sustitución de la que corresponda legalmente. Además, en los despidos colectivos que afectan a más de 50 trabajadores, la empresa está obligada a ofrecer un plan de recolocación externa a través de empresas de recolocación autorizadas.
Este servicio no consiste solamente en acompañar al empleado hasta que consiga un nuevo empleo, sino que se participa activamente en el proceso, ofreciendo herramientas que aumenten sus probabilidades de encontrar trabajo.
Entre sus actividades se encuentran la formación para mejorar determinadas habilidades que hagan del empleado un profesional más atractivo para otros puestos, la ayuda en la redacción del currículum y de cartas de presentación y el apoyo en la búsqueda de ofertas. También puede incluir la preparación de entrevistas de trabajo, el contacto con otras empresas e incluso el asesoramiento en la negociación salarial, todo con el objetivo de que la reincorporación del empleado al mercado laboral sea lo más rápida y sencilla posible.
¿Qué beneficios se pueden obtener de este servicio?
Aunque puede parecer que los beneficios del outplacement empresarial se limitan al empleado despedido y que para la empresa solo supone un gasto adicional en el proceso de despido, lo cierto es que esta práctica conlleva beneficios para ambas partes.
El beneficio más evidente de la recolocación es el apoyo que recibe el empleado para encontrar rápidamente un nuevo puesto de trabajo acorde con sus habilidades. Pero, además, saber que se cuenta con este servicio ayuda a mantener la moral del resto de la plantilla.
Cuando se despide a un empleado, no solo se genera malestar en él, sino también incertidumbre y temor en los demás trabajadores, que no saben si llegará su turno. Sin embargo, si saben que cuentan con el respaldo de la empresa para encontrar un nuevo trabajo, se sentirán más tranquilos y comprometidos.
Del mismo modo, el outplacement ayuda a mitigar los riesgos propios del despido, como que un empleado frustrado o enfadado por la decisión emprenda acciones que puedan perjudicar la imagen o la estabilidad de la empresa. El apoyo que brinda este servicio reduce en gran medida la conflictividad asociada a este tipo de situaciones.
En conclusión, el outplacement empresarial es un servicio de beneficio mutuo que, aunque supone un gasto adicional para el empleador, tiene un impacto positivo en la moral de la plantilla que justifica su incorporación.
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