Uno de los principales objetivos de la reforma laboral aprobada en diciembre de 2021 (Real Decreto-ley 32/2021) fue limitar la utilización de los contratos temporales e impulsar la contratación indefinida.
Para ello, la reforma dio un nuevo impulso al contrato fijo discontinuo, ampliando los supuestos en los que puede utilizarse. Por eso es importante conocer qué es un contrato fijo discontinuo y qué ventajas tiene para las empresas y los trabajadores.
¿Qué es un contrato fijo discontinuo?
El contrato fijo discontinuo es una modalidad de contrato indefinido en virtud de la cual el trabajador tiene el derecho y la obligación de prestar sus servicios durante los periodos en que se desarrolla la actividad para la que ha sido contratado. Una vez finalizado cada periodo, la relación laboral se interrumpe, pero no se extingue, hasta el siguiente llamamiento.
Se utiliza en trabajos estacionales o de temporada, como la agricultura, y en trabajos de prestación intermitente, entre otros supuestos.
Características del contrato fijo discontinuo
El contrato fijo discontinuo tiene una serie de características. Son las siguientes:
- Debe formalizarse por escrito.
- Debe reflejar la duración del periodo de actividad, aunque sea de forma estimada.
- Debe indicar la jornada laboral del trabajador y su distribución horaria, también de forma estimada si es necesario.
- El llamamiento sigue los criterios fijados por convenio colectivo o acuerdo de empresa y debe hacerse por escrito o por un medio que deje constancia.
- Se aplicarán a estos contratos las condiciones fijadas en el convenio colectivo de aplicación.
Contrato fijo discontinuo: ventajas e inconvenientes
Este tipo de contrato tiene una serie de ventajas para las empresas y para los trabajadores. Son las siguientes:
- Posibles bonificaciones en las cotizaciones empresariales en determinados supuestos, según los incentivos vigentes.
- Flexibilidad para adaptar el volumen de trabajadores a los ciclos de actividad de cada momento.
- Menor riesgo de reclamaciones contra la empresa por contratación temporal en fraude de ley.
- Mayor estabilidad laboral para los trabajadores.
- En caso de despido, los trabajadores tienen derecho a una indemnización mayor que la que corresponde al fin de un contrato temporal.
No obstante, este tipo de contratos laborales también tiene ciertos inconvenientes. Son los siguientes:
- El trabajador solo percibe salario durante los periodos en que trabaja. Es decir, cuando la actividad se interrumpe, también se interrumpe la prestación de servicios y el trabajador deja de cobrar un sueldo.
- En los periodos de inactividad, el trabajador tiene derecho a la prestación por desempleo solo si ha cotizado lo suficiente.
Diferencias entre el contrato fijo discontinuo y un contrato temporal o eventual
Hay cierta confusión entre el contrato fijo discontinuo y el antiguo contrato eventual, que tras la reforma laboral ha sido sustituido por el contrato de duración determinada por circunstancias de la producción. Aunque ambos se utilizan en situaciones similares, tienen diferencias importantes.
Por un lado, el contrato fijo discontinuo es un tipo de contrato indefinido, aunque se destine al desempeño de actividades de forma cíclica o intermitente. Por ello, la empresa debe realizar el llamamiento al trabajador fijo discontinuo en cada nuevo periodo de actividad. De hecho, si no se produce este llamamiento, el trabajador puede reclamar por despido y, si este se declara improcedente, tendrá derecho a la correspondiente indemnización.
Por otro lado, el contrato por circunstancias de la producción es un contrato temporal no cíclico: el trabajador desempeña una actividad durante un periodo limitado y la empresa no tiene la obligación de volver a llamarlo para futuros ciclos de actividad. Por tanto, no es tan estable como el contrato fijo discontinuo.
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